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Más sobre La Fuerza

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La Fuerza en bares y restaurantes

La Fuerza en bares y restaurantes

La Fuerza Vermú se toma en el bar y también bares y restaurantes lo han sumado a sus propuestas. Muchos lugares han sumado La Fuerza Vermú a sus cartas de bebidas, lista de cócteles o acompañando algún paso de los menúes degustación. La lista es amplia y diversa, desde bares de cerveza y hamburgueserías hasta Don Julio o Ilatina. Algunos lugares como Tostado de Belgrano y de Nordelta, Almacén Comunal o Dellepiane sirven La Fuerza Rojo de canilla, y se sumó en Rosario Belgrano Café, el primer lugar en servir La Fuerza Blanco de canilla.

Otros tienen sus botellas, en esa lista que crece día a día y se actualiza están: Ilatina, uno de los mejores restaurantes de Buenos Aires y de los más elegidos por turistas y viajeros que vienen a la ciudad; Don Julio, la parrilla más importante del país comandada por Pablo Rivero y un gran equipo; 878, el bar icónico porteño; Beltran Bar, un bar de esquina de Saavedra; Lupa, un nuevo proyecto muy interesante ubicado en Nuñez; Catalino, un restaurant secreto que hace un gran trabajo para ofrecer una propuesta con productos locales, agroecológicos y de estación; en Mendoza está en Pan y Oliva, en Zampa y también en 1884, uno de los restaurantes de Francis Mallman y en Rosario es Churrasquería y Zapata. La lista sigue con Los Galgos, Chila y Pony Line entre otros.

Trabajamos para poder llegar a todos los lugares que quieran tener el vermú de los Andes como parte de sus propuestas. Los interesados pueden escribirnos a info@lafuerza.com.ar.

La Fuerza: Vermú de los Andes

La Fuerza: Vermú de los Andes

La Fuerza es el primer Vermú de los Andes, elaborado con vinos de uvas que crecen al pie de la cordillera, botánicos locales, alcohol de vino que se destila en Mendoza y mosto natural de uvas.

Tiene dos expresiones, uno Rojo, con el carácter del Malbec y uno Blanco, con base de vino Torrontés, ambos elaborados con uvas que crecen en Mendoza. Se utilizan más de 40 botánicos entre cortezas, hierbas, semillas y flores. Entre las hierbas, recolectadas manualmente al pie de los Andes, se destaca la Artemisia Mendozana, la carqueja, el cedrón y la Jarilla.

También se utiliza salvia, sauco, genciana y cáscaras de pomelo y naranja. Todo el proceso se realiza en Mendoza, desde la elaboración del vino hasta el embotellado. El nombre internacional es vermouth, pero en Argentina es común llamarlo vermú y por eso es que lo nombramos así. Día a día seguimos investigando en vinos, botánicos y formas de crear nuevos vermouth y aperitivos locales y naturales. 


Nuevo vermú en el mundo

Durante muchos años la categoría del vermú se mantuvo casi inmóvil, sin grandes novedades, sin nuevos productos, resguardada en la tradición y las marcas históricas. Pero empezaron a pasar cosas, con un fenómeno de vermuterías en España, con bodegas que se lanzaron a buscar crear productos, con emprendedores que imaginaron y crearon proyectos, y hasta con las marcas tradicionales apostando a la innovación. Los bartenders, los consumidores, los sommeliers, entre otros actores ayudaron a dinamizar el mundo del vermú y hoy La Fuerza es parte de una movimiento global con muchas noticias interesantes y proyectos para seguir. 

En Alemania se destaca Belsazar, un vermouth que incluye hierbas nativas, vino Pinot Noir y aguardientes locales, en Australia está Regal Rogue, una familia de vermouth que también trabajan sobre la elaboración con productos e identidad local, en Estados Unidos, marcas como Vya fueron pioneros, otros como Lo- Aperitif se lanzaron innovando en producto y comunicación y se han sumado bodegas que extienden su trabajo con la producción de vermouth en ediciones especiales, como el que elabora Matthiasson en el valle de Napa o Ransom en Oregon. En España conviven marcas tradicionales como Yzaguirre, Miró o Zarro con otros como Morro Fi, El Bandarra, Domingo o Casa Mariol. En Italia Cocchi es una de las marcas más importantes, apostando al resguardo de la tradición y la calidad en sus productos y es uno de los más elegidos por los bartenders del mundo, pero incluso marcas históricas como Cinzano o Martini han apostado a renovarse y crearon nuevos productos un escalón más arriba de las versiones tradicionales. Francia, que es un país que bebe mucho vermouth, tiene a los históricos Noilly Prat y Lillet, al resurgido Dolin. También hay vermouth en Grecia como Otto´s, Uruguay tiene Rooster, Perú a Capitan, Sacred en Inglaterra y hay muchos ejemplos más de cómo el vermú renace en distintos lugares del mundo.

Marcas hay cada vez más, pero más allá de las tradicionales y las nuevas, es interesante lo que representa el fenómeno. Por un lado la búsqueda de vermut con una nueva idea de calidad, trabajando sobre cada ingrediente con que se elabora, desde el vino, hasta las hierbas o el alcohol, también sobre qué tiene de particular o auténtico el producto, un camino que está enraizado en una tradición de elaboración o en los ingredientes con que se elabora. Y también la forma en que se piensa y ofrece para beber. En España renacieron las vermuterías, bares informales, amigables para todos, con sus vermú de grifo, mientras otros vermú se destacan en los lugares donde hay un bartender al frente y en cada proyecto se ven las marcas del trabajo sobre la búsqueda de la identidad. 

La Fuerza se pensó desde la historia y la tradición Argentina, un país en el que podes encontrar botellas de vermú e historias de gente que lo bebe en cada rincón del país, se imaginó y se elabora al pie de los Andes, con vinos y hierbas locales, destilando alcohol de vino en el mismo lugar donde se embotella y agregándole mosto de uva en lugar de azúcar. Un producto local y natural, que se puede beber de la manera más simple, solo y frío o con hielo y soda. El vermú también se liga a una gastronomía, la de las casas, momentos informales, cotidianos, la de los encuentros al final de un día de trabajo y la de las comidas de fin de semana. Asados, pastas, celebraciones, la botella que se abre y se puede seguir sirviendo otro día. Además de una bebida es parte de un ritual, de un momento diferente, desde que abre una comida especial hasta que abre y cierra el encuentro entre amigos.

Así como sucede con la gastronomía, la búsqueda de la identidad es un pilar y una escena en el que muchos piensan y trabajan. ¿Qué hace local a un vermú además de sus vinos y hierbas? ¿Ser elaborado y embotellado en un lugar? ¿La forma en que se bebe y comparte? Argentina tiene un lugar ganado por su historia y tradición en el mapa mundial del vermú, un lugar que no muchos conocen en el mundo. La Fuerza se pensó y trabaja para contar más sobre ese lugar, para unir y potenciar pasado y futuro, para que la tradición sea un motor y no un ancla, para que más gente descubra el vermú. Y para pensar y construir respuestas a estas preguntas.

 

Vivís fuera de Argentina y te gustaría poder disfrutar La Fuerza en tu país? Escribinos a info@lafuerza.com.ar

La Fuerza Bar

La Fuerza Bar

El vermú es una bebida ligada a los bares desde su nacimiento en Italia. Esta tradición continuó en Argentina al llegar en manos de los inmigrantes europeos. Bares populares, abiertos para todos, para beber al paso o quedarse horas.

La Fuerza es un bar abierto desde la tarde, todos los días, informal, al que la gente pueda llegar caminando, en bicicleta o en transporte público, un bar creado sin cambiar la fisonomía de la propiedad, una casa construida en 1933 donde originalmente vivió y trabajó una familia llegada desde Italia. Un bar para que la gente de Buenos Aires lo sienta propio y los que no son de Buenos Aires lo sientan porteño. La Fuerza Bar lo pensamos desde una tradición, recorriendo la ciudad, archivos, los recuerdos, pero con una mirada nueva, en el mismo camino con que creamos el vermú: pensando hacia el futuro.

Av. Dorrego 1409, Buenos Aires - Argentina
Abierto todos los días desde las 18 hs.
(+54 9 11) 4772-4874

 

Buenos Aires tiene una gran tradición y cultura de bares populares en toda la ciudad, un lugar de encuentro para los que viven cerca, de paso para los que recorren la ciudad por trabajo o de paseo y un destino para los que que viajan en busca de lugares auténticos y originales. La Fuerza nació con la idea de crear un vermú, y esa misma idea nos llevó a pensar el mejor lugar para que la gente lo descubra. 

¿Cómo tenía que ser ese bar? La idea fue que fuera en una esquina, también en algún barrio, que sea informal, que tuviera una linda vereda, que la gente pueda llegar caminando, en bicicleta o en transporte público, que abriera todos los días, que la gente de Buenos Aires lo sienta como propio y los que no son de Buenos Aires lo sientan porteño, no cambiar demasiado la fisonomía de la propiedad. Un bar que también pudiera estar en otros pueblos y ciudades, porque el vermú se tomó siempre en bares de todo el país. La Fuerza Bar se imaginó desde una tradición, recorriendo la ciudad, archivos, los recuerdos, pero con una mirada nueva, en el mismo camino con que creamos el vermú. 

En los últimos años abrieron muchos bares en la ciudad, pero aún así creemos que Buenos Aires tiene que tener más bares, pero más bares distintos, originales, auténticos, más lugares informales, cotidianos, donde puedan ir jóvenes, adultos y gente mayor, que sirva de lugar de encuentro para distintas generaciones, que escuche las historias de los que van y guarde el eco de sus anécdotas, que sume el trabajo de artistas y artesanos, que piense y proponga una cocina de producto, sencilla pero noble y de calidad, que se pueda ir como uno haya terminado el día, cansado, con ropa de trabajo, triste o feliz, que se pueda ir como uno quiera, siempre. Un bar. Un bar, un vermú. La Fuerza.