Si vivís cerca del bar, buscá tu pedido, o te lo llevamos sin cargo. Para el resto de CABA y GBA, envío gratis en pedidos mayores a $2500. Si vivís cerca del bar, buscá tu pedido, o te lo llevamos sin cargo. Para el resto de CABA y GBA, envío gratis en pedidos mayores a $2500.
Inicio / Amigxs de La Fuerza / Un individual en Londres
Un individual en Londres

Un individual en Londres

Gisela Navarro terminó su vermú, miró el cielo de Chacarita y agarró el individual de La Fuerza. Lo enrolló prolijamente y se lo llevó. Lo metió en su valija, cruzó el océano y cuando llegó a Inglaterra, lo mandó a enmarcar y lo colgó en el living de su departamento. “Es que desde chica me gusta dibujar y me encantó la ilustración”, nos cuenta.

Argentina, Gisela, vive desde hace tres años en Londres, donde trabaja como ilustradora y diseñadora gráfica. Sus últimos trabajos son retratos de mujeres intervenidos con paisajes como si el rostro se fundiera con el reflejo de una ventana. Cuenta con orgullo que uno de ellos fue seleccionado en un concurso de ilustración que lanzo la marca Slow Down Studio, en Estados Unidos. También, entre otros trabajos, ilustró etiquetas de cervezas para una cervecería artesanal del sur de Londres.

Gran parte de esto lo podés ver @vacacionessss, su cuenta de Instagram.

Fascinada por la vida cosmopolita de Londres (“hay mucha apertura hacia el que viene de afuera y eso te hace sentir cómoda”) extraña Buenos Aires.

“Chacarita fue un punto de reencuentros durante mi visita el verano pasado. Largas horas con amigos, familia, el calor, la calle. De La Fuerza me llevé el individual y un par de botellas para que no falte durante el año. Me lo traje junto con los alfajores, la yerba, el fernet y el dulce de leche. Clásica valija de vuelta”.

“No es común tomar vermú en Londres, pero sería un hit si lo descubrieran -dice-. Lo más frecuente acá es el gin, el Pimms en verano y la cerveza todo el año. Hay mucha tradición de juntarse después del día laboral a tomar algo con amigos o compañeros”.

Dice que volverá a pronto, cuando termine de disfrutar de su experiencia en Inglaterra. Y cuando vuelva, seguramente también regrese en su valija, a través del océano, enmarcado prolijamente, aquel individual de papel que decidió llevarse del bar un tiempo atrás, bajo el cielo de Chacarita, después del último sorbo de vermú.